Los retratos son nuestras memorias templadas. Ellos muestran lo mejor de nosotros y hacen los rasgos de nuestros caracteres prominentes. Son infinitas emociones.
Me apasiona disparar retratos. Mi secreto es hacer que mis clientes se sientan a gusto como si fuéramos amigos. La gente a menudo posa delante de la cámara con las caras rígidas y esto rompe el encanto del retrato. Un retrato perfecto es la persona misma.
Mi trabajo a menudo implica más conversaciones que tomas fotográficas. Todo el mundo puede pulsar el disparador pero el arte del retrato a veces puede quedar en el fondo de una taza de té.
Una sesión fotográfica de retrato es un desafío, sobre todo en nuestra vida atareada sin tiempo para relajarse y aprender a conocerse mutuamente. La gente suele desempeñar un papel en la vida, el papel de un jefe estricto o una exitosa dama de negocios, etc. Si una persona necesita un buen retrato que muestre su personalidad y singularidad, hay que encontrar el momento oportuno, usar ropa cómoda, tener buen estado de ánimo y olvidar el papel asumido.
Les prometo que les será de ayuda!
Peter